Posts RSS Comments RSS 88 Posts and 1 Comments till now

Agresiones psicológicas: “está bien, pero se puede mejorar”

Busque médicos especialistas para esta dolencia

Dentro de las agresiones psicológicas a que son sometidas muchas personas, existe un tipo de manipulación particularmente agresivo, consistente en explotar el afán de superación del otro, su perfeccionismo y sus deseos de agradar. Se trata, por tanto, de lo que a veces se llaman casos trágicos, en los que no se explotan los deseos o las pulsiones de la víctima, sino sus virtudes, por lo que son las mejores personas las más propensas a convertirse en víctimas

La idea fundamental de esta forma de manipulación es espolear al otro para explotarlo, obteniendo mayores beneficios de su esfuerzo sin ofrecerle, en realidad, nada a cambio. La única retribución que se ofrece es la conformidad y la promesa de satisfacción, que será mayor, pero nunca completa, ya que el manipulador descubrirá sin tardanza que le cuesta menos hacer un pequeño gesto de desdén que ofrecer algún tipo de recompensa.

Se puede detectar que estamos ante uno de estos casos y no ante una legítima exigencia de mejora cuando no se exige un resultado concreto, dejando todo el margen para nuevas solicitudes y trasladando toda la incertidumbre sobre si lo hecho estará bien o  no a la otra parte. En general, y muy especialmente en este caso, los manipuladores detestan concretar nada, ya que la concreción permite al manipulado comparar entre lo que ha hecho y lo que se le pedía,  y po tanto le da oportunidades de juzga si lo exigido es justo o se corresponde  con lo que se hizo finalmente.

Cuando no se concreta, hagas lo que hagas, el manipulador siempre podrá decir que se podía haber hecho mejor y que habrá que esforzarse más la próxima vez.

Dependiendo de la inteligencia del manipulador y de la paciencia del manipulado, esta situación puede alargarse o repetirse hasta obtener el máximo del otro.

Es importante conocer y vigilar esta técnica para no convertirnos en víctimas.


El sentimiento de culpa inducido es una agresión

Busque médicos especialistas para esta dolencia

A la hora de hablar de violencia, sobre todo en el ámbito familiar, se olvida a menudo la frecuencia e importancia de las agresiones psicológicas. Seguimos siendo tan simplistas que nos parece más grave una bofetada en una riña que la constante devaluación y presión psicológica contra el otro, aunque este segundo caso tenga casi siempre consecuencias mucho más graves.

Una de las herramientas más frecuentes de maltrato, tanto en el ámbito laboral como en el familiar, es la creación de un sentimiento de culpa en la víctima, de modo que pierda su autoestima y sea más manejable. Tanto las religiones, como las familias han empleado este método desde tiempos seculares.

El objetivo final del sentimiento de culpa es inducir a la víctima a resarcir el fallo cometido, sea este real o ficticio, de modo que ello lo deje en manos de quien juzga si la compensación es suficiente. Cuando la culpa existe efectivamente, y se basa en criterios reales y objetivos, no hay ningún problema, pues se trata de que cada cual se responsabilice de sus actos (por ejemplo en el sistema judicial), pero cuando la culpa es difusa, no se puede saber cuándo se está cometiendo el mal ni qué tipo de castigo acarrearás, estamos muy probablemente ante un caso de maltrato, pues la clave de este fenómeno es la incertidumbre:

-No saber qué será considerado una ofensa.

-No saber en qué grado será considerado una ofensa.

-No saber cómo podrá resarcirse esa ofensa.

Como ejemplos típicos, podemos citar algunos:

-Padres o esposos que acusan a sus hijos o parejas de haber tenido que abandonar un trabajo por atenderlos, o de haber dejado sus estudios para trabajar y sostener la familia. (cada cual es responsable de sus decisiones, sin cobros revertidos)

-Movimientos que hablan de ahorrar recursos que no se pueden transportar a donde realmente se necesita. (Ahorra agua, que en otros sitios la necesitan. vale, sí, pero canales no hay y donde llueve es aquí.)

-No dejes la comida en el plato porque en África se pasa hambre (la comida de mi plato no va a ir a África, me la coma o no).

-Te vas ahora del banco que confió en ti y te dio la hipoteca (Y me la dio gratis, ¿verdad? jajajaja)

Cada vez que se observe una de estas conductas, comunes por otra parte, hay que ponerse muy en guardia y no retribuir al maltratador.


GENÉTICA DE LA DEPRESIÓN

Busque médicos especialistas para esta dolencia

Cromosoma 11

Cromosoma 11 q

Hay evidencias que relacionan el brazo largo este cromosoma con el trastorno afectivo bipolar. Hay 4 familias con translocación en esta región cromosómica, cerca del receptor dopa DRD2 (11q 22,3-q23). Una de estas familias tiene 5 miembros afectados con  trastorno afectivo bipolar, todos con translocación 11 al 9 (t(9:11) (pter, q22, 3)). Otra familia tenia miembros con criterios para esquizofrenia (2), trastorno esquizoafectvo (2), depresión unipolar recurrente (6), trastorno de ansiedad generalizada (3), trastorno depresión menor (1) y alcoholismo (3), que presentaban una translocación del cromosoma 11 al 1 (t(1:11)(q43,q21)).  Otra familia con varios miembros afectados de depresión mayor recurrente, suicidio, trastornos esquizoafectivo y esquizofrenia, con translocación del cromosoma 11 al 6 (t (6:11)(q14, 2-q25)). Otra familia los miembros presentaban trastornos depresivos (no bipolares), la hija tenía depresiones mayores recurrentes con síntomas psicóticos y tenía duplicación (11q23,3-11q25); ambos padres tenían depresiones leves y presentaban cariotipos normales.  Por lo tanto uno o más locis genéticos susceptibles para transtornos afectivos pueden estar en la región 11q21-11q25. hay que señalar que los genes para los receptores dopa D (DRD2) y de la tirosinasa (TYR) se encuentran en esta región. Otro dato curioso es que la frecuencia de trastorno bipolar es menor en personas con trisomía 21 que en la población general. Así como la aparición de manía con trisomía 21 es menor que en otros pacientes con retraso mental o en la población general. En 54 familias de alta densidad de trastorno bipolar la región 21q22.3 contiene un gen de susceptibilidad para el trastorno afectivo bipolar.

Cromosoma 11 p

Esta parte del cromosoma contiene el gen para la tirosina hidroxilasa (TH) (enzima limitante de la síntesis de catecolaminas). Y el gen para el receptor de dopamina D4 (DRD4). Estos están muy cerca del gen para insulina  (INS) y del oncogen Harvey-ras-1. este gen también tiene información para la beta-globina del adulto cerca de TH, INS y DRD4. Se ha visto que personas con talasemia minor también tienen trastornos afectivos sobre todo bipolar (incluyendo esquizoafectivos maniacos) siendo un 22.4% en comparación de 9.1% en pacientes unipolares.

Cromosoma X

Cromosoma Xp

Se piensa que el cromosoma X y el Y pueden recombinarse en ciertas zonas (región terminal del brazo corto). Este patrón de herencia se ha llamado pseudoautosómico. Esto podría explicar porqué si el padre es afectado sus hijos de ambos sexos pueden ser afectados también, mientras cuando la madre es la trasmisora, los hijos afectados son del mismo sexo.

Cromosoma Xq

En la zona Xq27-28 se codifican patogenias de hemofilia A (factor IX de coagulación), ceguera de colores, deficiencia de glucosa 6 fosfato des hidrogenasa).Se ha demostrado la relación entre la enfermedad maniaco depresiva y el factor IX de coagulación (Xq27). Lo que más tarde es apoyado con tres estudios más donde había más bipolares  depresión mayor y alcoholismo. Una de las subunidades del receptor GABAa está en Xq28, pero ningún estudio a relacionado los trastornos afectivos con este gen.

Se ha buscado otros marcadores genéticos para el trastorno depresivo como los antígenos de histocompatibilidad (HLA) pero estos estudios difieren en sus resultados sin poder apoyar la hipótesis.  En 1990 se estudio pacientes bipolares I y II, encontrando una mayor frecuencia de HLA A29 y B21,  el estudio sugiere que HLA A2 es más frecuente en los pacientes malos respondedores al tratamiento con litio.

Datos curiosos

Otro hallazgo es que en  8 de 34 familias se producía el fenómeno de progresión fenotípica que coincidía con las diferencias observadas en la edad del inicio y la gravedad. La progresión en el fenotipo predice el fenómeno de la anticipación genética. Por ejemplo, los abuelos que no eran afectados, sus hijos eran afectados o depresivos  y los nietos tenían trastorno bipolar II y I.  Lo que podría explicar el aumento en la incidencia de los trastornos afectivos en las últimas décadas.

Una hipótesis sugiere que los dos trastornos comparten una serie de factores etiológicos comunes, pero difieren en la cantidad de factores necesarios para su manifestación y considerando que el trastorno bipolar requiere más factores etiológicos que un unipolar, pensando en un menor umbral de afectación haría que se manifestara una depresión y con un umbral mayor se manifestaría un trastorno depresivo.

El alcohol puede ser la manifestación sintomática de un trastorno afectivo subyacente (alcoholismo secundario).

Los hallazgos obtenidos en estudios apoyan con firmeza que los factores genéticos son importantes en la expresión de estos trastornos, tanto depresivo bipolar como unipolar.

Las tasa de concordancia de depresión entre gemelos dicigotos y monocigotos, es mayor en los monocigotos. En los disigotos tienen mayor predisposición a tener que el unipolar, sugiriéndose como entidades distintas.

Con respecto a los hijos adoptados bipolares el 18% de los padres biológicos tenían algún trastorno afectivo, y solo un 7% de los padres adoptivos tenían un trastorno afectivo. Estos estudios en adoptados apoyan la importancia de la carga genética en los trastornos afectivos principalmente en trastornos depresivos unipolares. Pero otros estudios indican que tanto los unipolares como los bipolares comparten una disposición genética.


PSICONEUROENDOCRINOLOGÍA DE LA DEPRESIÓN

Busque médicos especialistas para esta dolencia

El estudio endocrino de las causas de la depresión son de hace 50 años y antes a la aparición de los fármacos timolépticos.

La relación se ve en las enfermedades endocrinas donde son acompañadas de diversos episodios melancólicos (Addison, hipotiroidismo, hiperparatiroidismo). Además el cuadro clínico de las depresiones endógenas tiene síntomas que sugieren la afección hipotalámica hipofisiaria (perdida de la libido, del apetito, del sueño, alteraciones del sistema nervioso autónomo, variaciones diurnas, etc.). El límbico regula la función neuroendocrina y respuestas emocionales o afectivas.

En la depresión las anormalidades son variadas y parecen ser un reflejo de la disfunción primaria del sistema nervioso central más que causa de enfermedad.

Factor liberador de corticotropina (CRF).

Normalmente tiene de siete a nueve picos elevados durante el día, su pico más alto es a las primeras horas del día (5-9hrs) descendiendo entre las 20 y 2 hrs. llegando a ser prácticamente nulas. La correlación de la concentración de corticoesteroides en sangre de pacientes deprimidos  con gravedad en la sintomatología depresiva y una recuperación de los valores normales tras la remisión clínica.  De una mitad a una tercera cuarta parte de los deprimidnos hospitalizados tienen concentraciones elevadas de glucocorticoides en plasma, saliva, orina y en LCR. No hay estigma Cushinoide en los deprimidos. Podría ser por deficiencia de los receptores (saturación). En los deprimidos están alterados los picos, estos son más altos y no guardan relación con las horas de sueño (puede haber secreción entre las 20 y 2 hrs.). Estos trastornos en el cortisol son marcados  en las depresiones más severas y desaparecen con la remisión de la enfermedad. El test de supresión por la dexametasona es la primera prueba de laboratorios con capacidad de marcador biológico del estado depresivo. Este fármaco inhibe la producción hipofisiaria de ACTH por feedback del glucocorticoide sintético, con la caída de las tasas plasmáticas a menos de 50 micro gramos/ml, durando de 24-28 hrs. la supresión. En los deprimidos que se les administraron la dexametasona se suprimía la secreción de glucocorticoides al inicio del día, y en la tarde comenzaban a secretar otra vez.

La prueba de supresión de dexametasona (TSD) es útil en: Depresiones atípicas o enmascaradas en adolescentes; diferenciar pacientes con depresión psicótica de aquellos que presentan una esquizofrenia crónica. Pero en otros estudios se vio que es ineficaz para realizar un adecuado diagnóstico diferencial. La respuesta no supresora al TSD dista mucho de ser una característica típica de la depresión melancólica.

La no supresión mantenida tras el alta hospitalaria concurría con una pobre respuesta al tratamiento farmacológico, mayor frecuencia de síntomas e incremento de tentativas de suicidio consumado.

Esta prueba es 84% predictiva, pero tiene una sensibilidad baja, un poder predictivo limitado, es susceptible de ser influido por múltiples factores y posee escasa utilidad en la elección terapéutica. Hoy en día se piensa que su utilidad es mas en la investigación que en el  campo clínico.

ACTH

Los depresivos exhiben una respuesta incrementada de cortisol a las dosis farmacológicas de ACTH, o sea, la sensibilidad de la corteza suprarrenal tras la estimulación con cosyntropina (ACTHalfa24) esta aumentada en depresión mayor en comparación con los controles. Además tras una TAC se ha visto agrandamiento de la glándula adrenal en la depresión mayor.

Factor liberador de la corticotropina (CRF)

Estimula la síntesis y liberación de ACTH hipofisiaria, también tiene efectos endocrinos extrapituitarios, nerviosos y psicológicos.

Hay valore elevados en LCR de pacientes depresivos en relación con sanos y personas con trastornos de pánico. Su incremento disminuye con la remisión clínica tras el tratamiento con ECT o antidepresivos tricíclicos. Puede usarse como marcador.

Hay  disminución de receptores a CRF en corteza frontal en suicidas e hipersecreción de CRF. Se piensa que hay una regulación a la baja de los receptores de CRF en la adenohipófisis secundaria a la persistente hipersecreción.

Eje hipófisis-tiroideo

Aproximadamente un 25% de los pacientes depresivos eutiroideos presentan una respuesta disminuida de la hormona TSH al administrar TRH.

Este test de estimulación del TRH es adecuado para el diagnóstico de depresión pues los valores de TSH también están alterados en otros trastornos con cuadros maniacos, alcoholismo, trastorno de la personalidad y en pacientes con dolor crónico.

No se ha encontrado relación entre las hormonas tiroideas y el perfil sintomático del síndrome depresivo, ni a la gravedad de la sintomatología depresiva.

Pero se acepta la relación de la anormalidad de la respuesta del test y de la depresión unipolar; mientes que las depresiones bipolares tendrían a presentar respuestas excesivas de TSH, dato de interés para la identificación de falsos unipolares, antes de iniciar el desarrollo de episodios maniacos.

Prueba de respuesta de la TSH al TRH: Se mide la respuesta de TSH tras la infusión de TRH. A las 8 horas en ayunas, luego otra dosis a las 9 horas. Antes y 15, 30, 60 y 90 minutos tras la administración de TRH se obtienen pequeñas muestra de sangre y se mide la diferencia del valor basal de TSH.

No se ha definido si es un marcador de estado de rasgo ya que menos de la mitad de los casos se normalizan cuando la enfermedad remite. Se podría decir que puede constatar una prueba anormal tras la remisión clínica y entonces  predice un mayor riesgo de recaída precoz.

Un estudio encontró disminución de la recantación de serotonina tritiada en las plaquetas de pacientes deprimidos con respuesta anormal al test TRH-TSH en comparación con  depresivos con respuesta hormonal normal.

La respuesta atenuada de TRH podría indicar mayor probabilidad de conducta suicida. Se ha constatado una asociación de conducta suicida por medios violentos y respuesta aplanada de la TSH en 51 mujeres depresivas.

En el 4% de los pacientes deprimidos de una respuesta exagerada de TSH lo que indica hipotiroidismo subclínico cuando los demás parámetros tiroideos son normales. Estos pacientes se beneficiaban preferentemente de la administración de T3 que al aumentar la sensibilidad de los receptores beta-adrenérgicos aceleran el efecto y aumentan la eficacia de los antidepresivos tricíclicos.

La liberación de TSH es estimulada por la noradrenalina e inhibida por la serotonina y la dopamina. Entonces un déficit de noradrenalina y un exceso de serotonina o dopamina pueden provocar la insuficiencia de TSH.

Hormona del crecimiento (GH)

Es una hormona secretada rítmicamente con 6 a 7 picos largos en el día, disminuye paulatinamente durante la edad. La secreción aumenta con el sueño de ondas lentas, principalmente al inicio de la primera fase no-REM. Es regulada por otras hormonas como la liberadora de hormona de crecimiento (GRH) y la somatostatina la suprime. También pede ser estimulada por la dopamina, noradrenalina y serotonina.

Sus concentraciones varían según algunas condiciones: estrés, actividad física, obesidad, sexo, menopausia, estado menstrua, medicación, etc. Cuando estos factores están controlados las concentraciones de GH no difieren significativamente entre pacientes depresivos y controles normales.

El perfil de 24 horas de la secreción es significativamente inferior en los pacientes depresivos (varones) que en los controles, pero podría ser  por la disminución de la secreción en relación con el sueño.  La respuesta anormal de GH es más marcada en hombres depresivos que mujeres posmenopáusicas.

Hay estudios que sugieren que una respuesta de la GH inadecuad constituye un marcador de la depresión endógena.

Parece ser  más frecuente en depresión unipolar que en bipolar. La resistencia dela GH a la provocación con insulina también tiene lugar en el niño prepúber con depresión mayor.

La prueba de estimulación de secreción de GH con clonidina (agonista alfa adrenérgico) se encontró una disminución en la secreción de esta hormona en comparación con otros controles. Lo que sugiere una disfunción de los receptores alfa-adrenérgicos en la enfermedad depresiva.

El tratamiento con tricíclicos e inhibidores de la MAO no parece modificar la respuesta de la GH a la insulina, lo que permite considerar esta prueba como marcadora de rasgo o de vulnerabilidad.

Al tratar de estimular la GH con la GR se ha visto una disminución de la respuesta en depresivos con relación a sujetos normales. Esta no respuesta sugiere que los sistemas noradrenérgicos, intervienen en la patógena de esta anormalidad neuroendocrina.

Prolactina (PRL)

Su secreción es pulsátil, en su secreción intervienen los esteroides, opioides y monoaminas. Tiene un ritmo circadiano con aumento nocturno, su pico máximo es entre las 4 y 6 horas y el mínimo a las 3 hrs. después de despertar. Su pico nocturno tiene coincidencia con la primera etapa del sueño no-REM, lo que lo a relacionado con mecanismos serotonérgicos.

El estrés estimula la secreción fisiológica de prolactina, también  los  opioides endógenos, la neurotensina y el VIP tienen un efecto estimulante. La dopamina inhibe la secreción de PRL. La serotonina estimula en situaciones experimentales y la histamina la inhibe, también la gastrina y la calcitonina la inhiben, pero no se conoce su significado fisiológico. En el hombre la administración de GABA estimula la secreción de PRL, pero el diazepam no modifica el nivel de PRL. El sistema colinérgico la inhibe.

En personas con depresión  mayor la secreción total de PRL en 24 hrs. es normal, pero presentan un aplanamiento del perfil circadiano de secreción, con adelantamiento de la fase secretora nocturna. Este aplanamiento esta más acusado en las depresiones unipolares y persiste después de la remisión clínica, por lo que se piensa que puede ser un marcador de rasgo de depresión.

La respuesta de PRL en administración de antagonistas dopa esta incrementada, al menos en pacientes bipolares. La respuesta de PRL a serotonérgicos es menor en depresión mayor que en controles. La secreción de PRL tras la administración de 1-triptofano en depresivos no melancólicos es menor que en melancólicos y psicóticos.

Existen otras pruebas con fármacos que normalmente estimulan la secreción de PRL y que en pacientes deprimidnos timen una respuesta aplanada.

Melatonina.

Tiene un ritmo circadiano muy puntual, con niveles básales diurnos muy bajos y concentraciones nocturnas que elevan los valores previos de 10-50 veces. Su secreción disminuye con la edad. El ciclo luz-obscuridad juega un papel principal, pero no exclusivo, en los mamíferos. Su secreción aumenta con drogas que estimulan la disponibilidad noradrenégica y disminuye con inhibidores de este trasmisor (bloqueadores beta adrenérgicos). La administración oral de melatonina tiene un efecto promotor de sueño y efecto modificador  de fases de los ritmos circadianos. La glándula pineal presenta cambios con la edad, el estrés, el ejercicio, la temperatura, la estación del año e influencia hormonales.

En pacientes depresivos los niveles básales de la hormona resultan inferiores en relación con controles, siendo también menor en la diferencia día-noche. Y también disminuye su metabolito excretado en la orina y aumenta su excreción con administración de tricíclicos.

Al parecer hay una asociación entre la alteración  hormonal y el perfil clínico endógeno. Se encontraron que los niveles nocturno de melatonina son inferiores en pacientes melancólicos, frente a controles sanos y a pacientes depresivos no melancólicos.

Los niveles plasmáticos de melatonina no se modifican tras la mejoría clínica, sugiriendo que puede ser marcador de rasgo.

Las personas con historia familiar de depresión tenían inferiores concentraciones nocturnas de melatonina en relación con pacientes sin antecedentes familiares de trastorno afectivo.

La hormona también es suprimida en mayor grado en pacientes maniaco depresivos eutímicos, que en normales. Sugiriendo que la supensibilidad a la luz podía constituir también una característica de rasgo de vulnerabilidad a los trastornos afectivos.


DIAGNÓSTICO DE LOS DESÓRDENES DEL HUMOR

Busque médicos especialistas para esta dolencia

Los desórdenes del humor tienen un amplio margen de estados desde la manía, a un  severo estado de disforia que se conoce como depresión. Estos desórdenes son clínicamente heterogéneos, se han hecho varios subgrupos para poderlos manejar mejor. La forma en que se hacen los subgrupos depende de la manera en como se tiene su conceptualización nosológica.

La subclasificación más obvia de los desórdenes del humor es de acuerdo al tipo de disturbio humoral. Entonces se tiene a la psicosis maniaca-depresiva o trastorno bipolar y a la depresión en sí o trastorno unipolar. Entonces la depresión unipolar es diagnosticada cuando la persona sufre solo episodios depresivos; mientras que los desordenes bipolares se componen de experiencias maniacas y depresivas en sus episodios (puede haber pacientes con solo episodios maniacos, estos aún así se les diagnostica como bipolar ya no se sabe si eventualmente tendrá el episodio depresivo).

Ahora el grupo de bipolar es subdividido, a su vez, en tres categorías basadas en la severidad del episodio maniaco:

  • Bipolar I. Pacientes  que han tenido por lo menos un episodio de manía.
  • Bipolar II (o hipomaníacos). Pacientes que han tenido síntomas maniacos pero no todo un episodio maniaco.
  • Bipolar III. Pacientes que han tenido solo episodios depresivos que han tenido poca relación biológica con una historia de manía.

La diferencia entre un trastorno unipolar y uno bipolar sea ven no solo en los síntomas, además se pueden observar diferencias en la variabilidad demográfica, en la psicopatología, en el curso clínico, en la respuesta a la medicación y a variables bioquímicas. Los pacientes unipolares por lo general son de mayor edad que los bipolares. El trastorno bipolar es igual de común entre hombres y mujeres, mientras que el unipolar es aproximadamente dos veces más prevalente en mujeres que en hombres. Por otro lado, la depresión unipolar está asociada a niveles altos de agitación psicomotora. En contraste con el retardo psicomotor observado en depresión bipolar. Comparados con los pacientes bipolares, los unipolares son más propensos a somatizar problemas y a expresar enojo. Los bipolares usualmente experimentan hipersomnia y los depresivos unipolares padecen de insomnia.

En el tema de la farmacología los bipolares responden bien al carbonato de  litio tanto como terapéutica como profilaxis en el tratamiento de la manía, pero no así en  los efectos en depresión. Mientras que la medicación antidepresiva ha sido buena en la prevención de los episodios depresivos tanto en bipolares como en unipolares.


FACTORES QUE INFLUYEN EN LA DEPRESIÓN

Busque médicos especialistas para esta dolencia

Entorno social

Estado civil. Tanto las personas casadas como las que mantienen relaciones afectivas estables son víctimas de la depresión con menor frecuencia. Puede decirnos que hay algún factor hereditario en el caso de las depresiones bipolares, mientras que las otras tienen que ver con soportes sociales-familiares que actúan como atenuador.

Clase social. Las depresiones unipolares y otras depresiones menores aparecen con mayor frecuencia en clases sociales bajas, personas con pocos años de escolaridad y/o con trabajos menos calificados. Y parece haber un ligero predominio de las depresiones bipolares en las clases sociales altas.

Creencias religiosas. Aparentemente la frecuencia de suicidios es menor entre los creyentes de cualquier religión. Mientras se ha señalado  aumento de depresiones bipolares entre los practicantes de religiones muy estrictas y cerradas.

Medio ambiente. Las depresiones unipolares y menores se presentan con mayor frecuencia en el medio urbano; y la frecuencia de las depresiones bipolares  es semejante.

Sexo. En las depresiones bipolares  la proporción hombre/mujer es muy semejante, no es así en el caso de las depresiones menores y unipolares, en estas dos últimas la frecuencia es de un hombre por dos mujeres.  Se piensa que hay relación entre estas cifras de depresión y los cambios hormonales, el papel social asignado a la mujer, la educación sociocultural de la mujer, quizás,  la ayude a aceptar y reconocer que se encuentra triste, desmoralizada, mientras que los hombres no expresen la depresión por ser un signo de debilidad y tiendan a optar  por el alcoholismo, la agresividad o somatizaciones, enmascarando “el sentimiento” considerado como poco masculino.

Edad. Aunque por lo general la depresión se presenta sobre todo entre los treinta y los cincuenta años, en cualquier etapa de la vida puede haber depresiones. Tanto en la infancia como en la vejez hay depresiones con características propias de cada una de estas edades. Hay que tener en cuenta que los niños pueden no ser capaces de verbalizar sus estados de ánimo y entonces sus manifestaciones de desánimo se encuentren en el trastorno del apetito, aislamiento social, fobias escolares, vómito, insomnio, etc.  Entonces es importante reconocer estos síntomas como posible punta del iceberg de un cuadro depresivo.

En el anciano la depresión también tiene otras  características pues hay que tener en cuenta que con la edad cambian las características biológicas, el cerebro del anciano cambia la cantidad de neurotransmisores, el número de neuronas disminuye, afectando entre otras cosas la memoria, todo esto sumado a  los cambios en el resto del cuerpo y la  economía; el uso de fármacos para diferentes entidades, etc. En el punto de vista social un anciano es una persona improductiva, puede cambiar su estatus en la familia. Entonces estos cambios explican en parte ciertas depresiones y sus características clínicas y terapéuticas.  La depresión en el anciano puede manifestarse de la misma forma que en una edad adulta, pero también  se presenta con rasgos  que pueden confundir a  las personas de su alrededor, como en la pseudodemencia depresiva y las depresiones involutivas.

Pseudodemencia depresiva. Hay una disminución de las funciones integrativas superiores. El anciano es víctima de la confusión. Hay errores en su orientación temporal-espacial  y de la orientación. La memoria y la  atención están muy disminuidas. La lectura, el cálculo y la expresión también están afectados. Como estos síntomas son los más evidentes y visibles, muy seguido enmascaran el sustrato depresivo que los sostienen y los síntomas característicos de la depresión no se ven o se consideran menos relevantes. Esto puede llevar al diagnóstico equivocado de demencia senil en pacientes deprimidos.

Depresión involutiva. Designa a las depresiones que aparecen durante la vejez en individuos que carecen de antecedentes depresivos. Aquí, además de los síntomas típicos depresivos, se añade una marcada actitud negativa, caracterizada por hipocondriasis, histrionismo, mayores manifestaciones de ansiedad y una peculiar resistencia a responder positivamente a los habituales tratamientos antidepresivos. Se ha dicho que estos pacientes son proclives a actos suicidas, pero no hay estudios que confirmen la opinión.

Herencia. Se ha demostrado que la frecuencia de trastornos depresivos endógenos entre familiares de primer grado va del 15 al 20%. Este porcentaje está muy por encima de lo que corresponde a la población en general. El mecanismo de transmisión hereditaria no ha sido aclarado. También es posible encontrar en la ascendencia y descendencia de pacientes con depresión  alteraciones psíquicas no depresivas con una mayor influencia que en la población en general.  Mientras que en las depresiones menores el componente hereditario da la impresión  de ser mucho menor e incluso inexistente. Hay que tener en cuenta las semejanzas que presenta esta enfermedad entre gemelos. Más adelante se tocará el tema de los genes y la depresión.


TEST DE MEDIDA DE LA DEPRESIÓN

Busque médicos especialistas para esta dolencia

Este tipo de instrumento posee un iteres especial por la frecuencia con la que se precisa disponer de medios seguros para realzar despistajes de depresión en grandes grupos de personas. Permiten cribajes rápidos que, posteriormente, pueden completarse con el empleo de entrevistas clínicas más específicas. Se seleccionan para su comentario tres: la escala para la depresión del Centro de Estudios Epidemiológicos (CES-D), la Escala  Geriátrica para la Depresión (EGD) y el formato de criba del protocolo de evaluación de la depresión de la Organización Mundial de la Salud (WHO/SADD).

La Escala para la Depresión del Centro de Estudios Epidemiológicos (CES-D) del Instituto Nacional de Salud Mental (USA) consta de veinte ítems cuyas respuestas se codifican en cuatro puntos (0-3) según la intensidad y  frecuencia del síntoma. Ha sido diseñada específicamente para medir la sintomatología depresiva en estudios epidemiológicos sobre población general. Ha sido diseñada para medir la sintomatología depresiva en estudios epidemiológicos sobre población general. Parece tener una estructura factorial estable que arroja la presencia de cuatro factores; síntomas depresivos, afectos positivos, síntomas somáticos y un factor interpersonal. La validez predictiva es ambigua, ya que la sensibilidad y la especificidad para el mismo punto de corte  (>16) y el mismo criterio externo difieren según la población estudiada sea rural o urbana.  En la población urbana la sensibilidad es baja; hay un 36-40% de depresiones no detectadas, y en la población rural aumenta la sensibilidad pero disminuye la especificidad teniendo un 30% de falsos positivos.  Si se aumenta el punto de corte a > 17 o a >23  la sensibilidad y la especificidad no mejoran mucho; y la fiabilidad kappa es muy baja.  Conociendo estas deficiencias la CES-D puede emplearse en los estudios epidemiológicos pero auxiliada por otros métodos complementarios, o reduciendo el punto de corte y aceptando tener que descartar después falsos positivos.

Tabla 1

CES-D

(Versión castellana)

Se le muestra a continuación una lista de sensaciones y situaciones que es posible que haya tenido en algún momento. Por favor, indique aquéllas que le hayan sucedido durante la semana pasada, marcando con una X el casillero correspondiente, según la frecuencia con la que haya estado afectado por ello.
Durante la semana pasada

Raramente,

Nunca,

Menos de un día

Algo,

Poco,

Entre 1-2 días

A veces,

Bastante,

Entre 3-4 días

Mucho,

Siempre,

Entre 5-7 días

  1. Me he enfadado por cosas que

Habitualmente no me molestan

(   )

(   )

(   )

(   )

  1. No he tenido ganas de comer, mi

apetito es malo

(   )

(   )

(   )

(   )

  1. He sentido que no me podía librar de la tristeza no con la

ayuda de mis familiares o amigos

(   )

(   )

(   )

(   )

  1. Sentía que era tan bueno como

cualquier cosa*

(   )

(   )

(   )

(   )

  1. Me ha costado trabajo

Concentrarme en lo que hacía

(   )

(   )

(   )

(   )

6.    Me he sentido pesimista

(   )

(   )

(   )

(   )

7.    Me ha costado un esfuerzo

hacer cualquier cosa

(   )

(   )

(   )

(   )

8.   Me he sentido ilusionado con

mi destino*

(   )

(   )

(   )

(   )

9.    He pensado que mi vida había

sido un fracaso

(   )

(   )

(   )

(   )

10.  Me he sentido temeroso

(   )

(   )

(   )

(   )

11.  Mi sueño ha sido inquieto

(   )

(   )

(   )

(   )

12.  Yo era feliz*

(   )

(   )

(   )

(   )

13.  Hablaba menos de lo habitual

(   )

(   )

(   )

(   )

14.  Me he sentido muy solo

(   )

(   )

(   )

(   )

15.  La gente era poco amistosa

(   )

(   )

(   )

(   )

16.  Disfrutaba de la vida*

(   )

(   )

(   )

(   )

17.  He llorado a ratos

(   )

(   )

(   )

(   )

18.  Me he sentido triste

(   )

(   )

(   )

(   )

19.  He sentido que la gente me

tenía antipatía

(   )

(   )

(   )

(   )

20.  No me podía “poner en  marcha”

(   )

(   )

(   )

(   )

*Estos ítems puntúan al revés


LA DEPRESIÓN

Busque médicos especialistas para esta dolencia

La depresión se incluye en el grupo de los “trastornos afectivos”; porque como característica de la depresión es la alteración de la capacidad afectiva, y no solo es la tristeza sino  también, la incapacidad de dar afecto o recibirlo de quienes nos rodean.

Clasificación de los estados depresivos

Los estados depresivos no son una entidad monolítica invariable. Si se aceptan las clasificaciones que se han hecho hasta el presente, se verá que han sido descritos más de cien tipos depresivos que se suponen distintos unos de otros. Esta abundancia puede confundir.

Es importante hacer más homogéneos los grupos depresivos para que se les pueda evaluar la y dar un fármaco antidepresivo más eficaz. Esta necesidad ha tenido como consecuencia la identificación de subgrupos depresivos concretos que pueden responder mejor a tal o cual antidepresivo.

Clasificación clásica

Depresiones endógenas (primaria). Estas depresiones van de adentro hacia fuera, se relacionan con una vulneración específica del propio psiquismo del paciente. El término endógeno debe entenderse como la manifestación depresiva sin una causa que, al menos en apariencia, la justifique. Aparecen espontáneamente.

Es una característica propia del depresivo endógeno, en una fase de normalidad del estado de ánimo, responder con entereza y sosiego a las dificultades, al contrario, en una fase depresiva son incapaces de enfrentarse a estas mismas dificultades e incluso a otras de menor peso.  Estas reacciones del estado de ánimo y de la importancia de los acontecimientos pueden variar de individuo a individuo y de una raza a otra, aun de un nivel sociocultural a otro nivel.

Depresiones somatógenas. Estas tienen causas orgánicas demostrables, la depresión puede ser parte de procesos infecciosos, enfermedades de la tiroides o cáncer.  Por lo que es necesario tratar antes la causa primaria, aun cuando persista la depresión una vez eliminado lo que la provocó. Puede pasar que el trastorno orgánico queda resuelto pero persisten las manifestaciones depresivas, entonces el tratamiento debe ser bidireccional (tratar la depresión como entidad independiente).

Depresión psicógena.  Son originadas por causas psíquicas o ambientales, por fuertes tensiones, por componentes psicosociales, etc.

Hay cierta predisposición, consustancial al individuo, a desarrollar unas  u otras manifestaciones al margen de la causa que la desencadena. Cada individuo tiene un límite propio para soportar fuertes tensiones y que más allá de este límite es probable que aparezcan manifestaciones psiquiátricas o psicosomáticas.

Las depresiones reactivas están ligadas al concepto de pérdida, mientras que las reacciones ansiosas están vinculadas al concepto de cambio. A veces, aun siendo los cambios positivos, pueden ocasionar reacciones depresivas.

Clasificación actual

En esta se hace mayor hincapié en saber si el síndrome depresivo está o no relacionado con otras entidades y si cumple o no ciertos requisitos, como síntomas, signos, gravedad y tiempo de evolución.

Depresiones secundarias. Son las relacionadas con otras enfermedades médicas o psiquiátricas. Es indispensable identificar el trastorno original que las provocó.

  • Secundarias en relación con otras alteraciones psiquiátricas.

–la esquizofrenia, tras la remisión del episodio agudo o en algunas manifestaciones de la esquizofrenia que se caracterizan por una actitud clínica negativa

–los estados de ansiedad aguda o generalizada se vuelve crónica con el tiempo y no se resuelve

  • Los alcohólicos y otros adictos, al retirárseles el tóxico que les causa dependencia.
  • Secundarias en relación con otras alteraciones médicas. Cuadro104

Depresiones primarias. Son las que no están ligadas a otro tipo de enfermedad médica o psiquiátrica. Aparecen de manera autónoma o una vez que se producen los desencadenamientos antes descritos. Las subdivisiones son de acuerdo con su sintomatología y su gravedad.

  • Depresiones primarias unipolares. Se presentan en fases. Cuando no se remedian, a los intervalos de normalidad siguen fases depresivas. Tanto la duración de la fase como el tiempo que transcurre entre una y otra varía de un individuo a otro. En algunas el episodio dura solo unas semanas, en otras se vuelve crónico con el paso de los años.  Suelen aparecer a partir de los treinta años de edad, pero desaparecen con un tratamiento adecuado.
  • Depresiones primarias bipolares. Las fases depresivas alternan con intervalos de normalidad, pero también con episodios maníacos. La manía es otra cara de la moneda de la depresión, los pacientes se muestran eufóricos, expresivos, son imperativos, se entregan a la verborrea, padecen insomnio, hacen gastos excesivos, se comprometen a hacer tareas irrealizables y se muestran irascibles cuando se les lleva la contraria. En casos graves pueden llegar a la agitación, a las ideas delirantes o a las alucinaciones.  Se ha visto que los pacientes son susceptibles de desarrollar un cuadro bipolar tras una primera fase depresiva cuando:

–inicio de la enfermedad entes de los 25 años

–antecedente familiares de enfermedad bipolar

–respuesta maníaca tras el tratamiento con antidepresivos.

El pronóstico es peor que en los unipolares, pues los bipolares son más inestables.

  • Depresiones primarias mayores. Alude al nivel de gravedad de la depresión y puede ser unipolar o bipolar, en esta última se trata de la llamada psicosis maníaco-depresiva.
  • Depresiones primarias menores. También es con respecto al grado de gravedad y se aplica a las depresiones unipolares y bipolares. Las unipolares menores no presentan un cuadro sintomático muy completo. Tienden a prolongarse más con el tiempo y se pueden confundir con rasgos de la personalidad de los individuos que las padecen o con una simple desmoralización a raíz de situaciones conflictivas. También  son llamadas trastornos ciclotímicos o alteraciones cíclicas del estado de ánimo, mimetizan el trastorno maníaco-depresivo, pero con menor intensidad sintomatológica.

RUBÉOLA

Busque médicos especialistas para esta dolencia

RUBÉOLA
Aunque clínicamente es una enfermedad leve (fiebre, cefalea, conjuntivitis, síntomas
respiratorios, linfadenopatías y exantema) puede causar una infección
fetal crónica grave si la padece la mujer embarazada (malformaciones cardíacas,
alteraciones oculares, microcefalia, retraso mental y sordera) que puede no
detectarse incluso hasta los 2 años de vida. Existe máximo riesgo fetal cuando
la infección materna se produce antes de las 12 semanas de gestación, disminuyendo
mucho después de las 16 semanas.
Diagnóstico
SOSPECHA: Por la clínica
CERTEZA: 1. Aislamiento e identificación viral. 2. Variaciones del título de
anticuerpos (incrementos de 4 veces o más a los 7-14 días después del rash son
indicativos de infección).
Prevención
VACUNACIÓN:
— Alos 15 meses y 11 años (calendario vacunal).
— Atoda mujer seronegativa en edad fértil (10-15%). Debe realizarse 3 meses
de contracepción posterior. No se ha descrito ningún caso de rubéola congénita
tras la administración inadvertida de la vacuna en mujeres gestantes;
por tanto, en este caso, no está indicado el aborto terapéutico.
Se recomienda el estudio serológico en la consulta preconcepcional o en la primera
visita de la gestante.
Actitud ante contacto sospechoso (tabla 1)
Determinar anticuerpos en ese momento (tras infección antigua pueden persistir
niveles bajos de IgM; por tanto, sólo indicarían primoinfección niveles de IgM
elevados) y a los 15-20 días:
— Si los anticuerpos son negativos en ambas determinaciones: evitar nuevos
contactos y vacunación posparto.
174 Protocolos de Obstetricia y Ginecología para AP – Obstetricia
— Si son positivos:
— – IgM negativa o título de IgG se mantiene : Mujer protegida.
— – IgM positiva y/o título IgG se multiplica por 4 ó más veces entre ambas
determinaciones: INFECCIÓN. Se debe derivar al especialista.
Para mayor seguridad se estudia la avidez de la IgG:
— Baja avidez (< 60%) indica infección reciente.
— Alta avidez indica inmunidad.
Patología infecciosa durante el embarazo 175

Aunque clínicamente es una enfermedad leve (fiebre, cefalea, conjuntivitis, síntomas

respiratorios, linfadenopatías y exantema) puede causar una infección

fetal crónica grave si la padece la mujer embarazada (malformaciones cardíacas,

alteraciones oculares, microcefalia, retraso mental y sordera) que puede no

detectarse incluso hasta los 2 años de vida. Existe máximo riesgo fetal cuando

la infección materna se produce antes de las 12 semanas de gestación, disminuyendo

mucho después de las 16 semanas.

Diagnóstico

SOSPECHA: Por la clínica

CERTEZA: 1. Aislamiento e identificación viral. 2. Variaciones del título de

anticuerpos (incrementos de 4 veces o más a los 7-14 días después del rash son

indicativos de infección).

Prevención

VACUNACIÓN:

— Alos 15 meses y 11 años (calendario vacunal).

— Atoda mujer seronegativa en edad fértil (10-15%). Debe realizarse 3 meses

de contracepción posterior. No se ha descrito ningún caso de rubéola congénita

tras la administración inadvertida de la vacuna en mujeres gestantes;

por tanto, en este caso, no está indicado el aborto terapéutico.

Se recomienda el estudio serológico en la consulta preconcepcional o en la primera

visita de la gestante.

Actitud ante contacto sospechoso (tabla 1)

Determinar anticuerpos en ese momento (tras infección antigua pueden persistir

niveles bajos de IgM; por tanto, sólo indicarían primoinfección niveles de IgM

elevados) y a los 15-20 días:

— Si los anticuerpos son negativos en ambas determinaciones: evitar nuevos

contactos y vacunación posparto.

174 Protocolos de Obstetricia y Ginecología para AP – Obstetricia

— Si son positivos:

— – IgM negativa o título de IgG se mantiene : Mujer protegida.

— – IgM positiva y/o título IgG se multiplica por 4 ó más veces entre ambas

determinaciones: INFECCIÓN. Se debe derivar al especialista.

Para mayor seguridad se estudia la avidez de la IgG:

— Baja avidez (< 60%) indica infección reciente.

— Alta avidez indica inmunidad.

Patología infecciosa durante el embarazo 175


SÍFILIS

Busque médicos especialistas para esta dolencia

SÍFILIS
Es una enfermedad infecciosa, causada por elTreponema pallidum; se adquiere por contacto sexual y puede transmitirse de una mujer embarazada a su feto. Etiología. El Treponema pallidum es un organismo espiriliforme, que se caracteriza por ser delgado, móvil y tener 14 vueltas de espiral; mide de 6 a 16 µm de longitud. Este germen es muy sensible al calor, a la desecación, a los antisépticos y a numerosos antibióticos. Epidemiología. La sífilis es una enfermedad con un incremento mundial en los últimos años, lo cual está asociado a factores tales como: edad temprana de las primeras relaciones sexuales, promiscuidad, uso de tabletas anticonceptivas, aumento de la prevalencia en homosexuales hombres, antibióticos de amplio espectro por causas banales que frustran la lesión primaria, migraciones, disminución de los recursos para programas de control, entre otros. Por lo tanto, la precocidad del diagnóstico y la rapidez en el tratamiento adecuado de los enfermos y sus contactos, son aspectos fundamentales en la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual. Evolución general de la enfermedad. El Treponema penetra a través de la mucosa intacta o piel erosionada y se disemina por la corriente sanguínea. El período de incubación dura de 10 a 90 días (por término medio, 21 días); posteriormente aparece la primera manifestación clínica de sífilis, en el lugar por donde penetra el Treponema que es el chancro sifilítico, acompañado de la adenopatía satélite que dura de 1 a 5 semanas y desaparece espontáneamente. Es seguido de un período de latencia, en el cual no hay manifestaciones clínicas de la enfermedad, con una duración de 2 a 6 semanas. Esta latencia es interrumpida por un período conocido como sífilis secundaria, caracterizado por una erupción
Enfermedad
Agente
Sífilis Chancro blando Bacteria Linfogranuloma venéreo Granuloma inguinal Herpes simple Virus Gonorrea Uretritis no gonocócica Tricomoniasis Candidiasis Vaginosis bacteriana Bacteria Bacteria-Virus HS Protozoo Hongo Bacteria
Uretritis/cervicitis y/o vaginitis
Prurito Manifestaciones cutáneas Lesiones cutáneo-mucosas
Pediculosis pubis Escabiosis Verrugas genitales Molusco contagioso
Ectoparásitos
Virus
Manifestaciones cu- Hepatitis B táneas y generales SIDA
Virus
224
Dermatología
mucocutánea y síntomas generales; estos van a estar presentes de 2 a 6 semanas y cuando desaparecen no hay signos ni síntomas clínicos de la enfermedad; latencia temprana, período de hasta un año de duración. Después de la latencia temprana se inicia la fase tardía que puede durar años o de por vida; el 33 % puede curar de manera espontánea, otro 33 % permanece latente y el resto presenta sífilis tardía, que puede ser benigna, cardiovascular y neurológica. En los pacientes infectados con el VIH o enfermos de SIDA es posible observar manifestaciones de sífilis tardía después de la secundaria, acortándose la duración general de la enfermedad. Historia natural de la enfermedad en el paciente no tratado: 1. Incubación: 10 a 90 días. 2. Estado primario (chancro sifilítico): 1 a 5 semanas: a) Chancro ulcerado parecido a un botón. b) Linfadenopatía localizada. 3. Período de latencia: 2 a 6 semanas: a) No signos ni síntomas. 4. Sífilis secundaria: 2 a 6 semanas: a) Malestar. b) Adenopatía generalizada. c) Caída del pelo en parches. d) Erupciones cutáneas y mucosas. 5. Período de latencia (dura años): a) No signos ni síntomas. 6. Sífilis tardía: a) Sífilis tardía benigna. b) Sífilis cardiovascular. c) Neurosífilis.

Es una enfermedad infecciosa, causada por elTreponema pallidum; se adquiere por contacto sexual y puede transmitirse de una mujer embarazada a su feto. Etiología. El Treponema pallidum es un organismo espiriliforme, que se caracteriza por ser delgado, móvil y tener 14 vueltas de espiral; mide de 6 a 16 µm de longitud. Este germen es muy sensible al calor, a la desecación, a los antisépticos y a numerosos antibióticos. Epidemiología. La sífilis es una enfermedad con un incremento mundial en los últimos años, lo cual está asociado a factores tales como: edad temprana de las primeras relaciones sexuales, promiscuidad, uso de tabletas anticonceptivas, aumento de la prevalencia en homosexuales hombres, antibióticos de amplio espectro por causas banales que frustran la lesión primaria, migraciones, disminución de los recursos para programas de control, entre otros. Por lo tanto, la precocidad del diagnóstico y la rapidez en el tratamiento adecuado de los enfermos y sus contactos, son aspectos fundamentales en la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual. Evolución general de la enfermedad. El Treponema penetra a través de la mucosa intacta o piel erosionada y se disemina por la corriente sanguínea. El período de incubación dura de 10 a 90 días (por término medio, 21 días); posteriormente aparece la primera manifestación clínica de sífilis, en el lugar por donde penetra el Treponema que es el chancro sifilítico, acompañado de la adenopatía satélite que dura de 1 a 5 semanas y desaparece espontáneamente. Es seguido de un período de latencia, en el cual no hay manifestaciones clínicas de la enfermedad, con una duración de 2 a 6 semanas. Esta latencia es interrumpida por un período conocido como sífilis secundaria, caracterizado por una erupción mucocutánea y síntomas generales; estos van a estar presentes de 2 a 6 semanas y cuando desaparecen no hay signos ni síntomas clínicos de la enfermedad; latencia temprana, período de hasta un año de duración. Después de la latencia temprana se inicia la fase tardía que puede durar años o de por vida; el 33 % puede curar de manera espontánea, otro 33 % permanece latente y el resto presenta sífilis tardía, que puede ser benigna, cardiovascular y neurológica. En los pacientes infectados con el VIH o enfermos de SIDA es posible observar manifestaciones de sífilis tardía después de la secundaria, acortándose la duración general de la enfermedad. Historia natural de la enfermedad en el paciente no tratado: 1. Incubación: 10 a 90 días. 2. Estado primario (chancro sifilítico): 1 a 5 semanas: a) Chancro ulcerado parecido a un botón. b) Linfadenopatía localizada. 3. Período de latencia: 2 a 6 semanas: a) No signos ni síntomas. 4. Sífilis secundaria: 2 a 6 semanas: a) Malestar. b) Adenopatía generalizada. c) Caída del pelo en parches. d) Erupciones cutáneas y mucosas. 5. Período de latencia (dura años): a) No signos ni síntomas. 6. Sífilis tardía: a) Sífilis tardía benigna. b) Sífilis cardiovascular. c) Neurosífilis.


Next Page »