Lesiones del pie
El diagnóstico se basa en tres premisas básicas de toda historia clínica del niño, desarrollo y crecimiento, antecedentes (heredo familiar, perinatológicos) y examen físico que incluye inspección, palpación y evaluación de la movilidad articular y examen neurológico; siendo en algunos casos complementado con estudios auxiliares, fundamentalmente radiológicos.
Es necesario conocer las estructuras que conforman al pie, éste se divide anatómicamente en:
- Retropie: Formado por el astrágalo y el calcáneo.
- Mediopie: formado por el escafoides, cuboides y las tres cuñas (interna, media, externa).
- Antepie: formado por los metatarsianos y falanges.
Las articulaciones más importantes son la tibiotarsiana o garganta del pie, que permite la diviflexión del pie y flexión plantar, la subastragalina o astragalocalcánea que permite la inversión o eversión del pie en terrenos irregulares, la astragaloescafoidea y calcaneocuboidea (chopart), actúan en conjunto con la subastragalina permitiendo la rotación del mediopie y el caminar en terrenos irregulares.
Conviene, previo al detalle de las patologías más comunes, recordar el significado de algunos vocablos usados en esta especialidad.
Glosario:
- Abducción: Movimiento de alejamiento de la línea media.
- Aducción: Movimiento de aproximación a la línea media.
- Valgo: Angulación de un hueso o articulación en la que el vértice se dirige hacia la línea media.
- Vara: Angulación de un hueso o articulación que se aleja de la línea media.
- Equino: Flexión plantar del antepie tarso o todo el pie
Patologías más comunes
Las deformidades en el niño recién nacido se dividen en posicionales relacionados con la posición intrauterina y genética.
Existe una relación significativa entre displacia de cadera y deformidades de los pies que oscila entre 2 a 10%, de esta se desprende que la evaluación clínica de las extremidades inferiores en los mas pequeños es de suma importancia.
- Pies calcaneovalgos
El pie calcáneo valgo es la deformidad posicional más frecuente de observación en los recién nacidos sobre todo en los primogénitos, niños macrosómicos o gemelos.
Se manifiesta como un pie en diviflexión máxima, antepie alejado de la línea media y talón en valgo.
El pie es flexible pero no asume la posición de flexión plantar mas allá del plano neutral. Con frecuencia se asocia con torsión tibial externa.
La evolución es hacia la resolución espontánea durante los primeros seis meses de vida.
Se recomienda enseñar a los padres los ejercicios para mejorar los movimientos del pie. Los ejercicios consisten en movimientos de estiramiento, flexión plantar e inversión del pie, repetirlos hasta tres veces con cada cambio de pañal.
No se requiere tratamiento, dado que en los primeros meses de vida se corrige espontáneamente y ayudado con los ejercicios. No así la corrección de la torsión tibial externa, lo cual se logra a medida que el niño deambula de forma independiente.
admin :: Apr.19.2011 :: Anatomía Patológica, Ortopedia y Traumatología :: No Comments »